Sony gana la batalla en el obsoleto mercado del DVD
Wednesday, February 20th, 2008Cualquier tiempo pasado fue mejor. Y tanto, tanto. Sobre todo en el mundo de la tecnología. Hace unas décadas un invento tecnológico sólo adelantaba al anterior cuando había dado tiempo a romper los cacharros. Hoy, la ciencia adelanta que es una barbaridad y los inventos sustituyen a los nuevos inventos cuando aún no ha dado tiempo a abrir el precindo con el que vienen de la tienda. Hoy 10.000 españoles se quedarán con el DVD obsoleto de Toshiba. Fíjate, obseleto un DVD que un geek como yo no ha llegado a comprar.
Gana Sony en el mercado del DVD de alta definición y puede presumir de tener el formato “definitivo”. Me parece pretencioso y desafortunado eso de hablar de formato definitivo. Hace unas semanas Apple hizo la arriesgada apuesta de presentar un ordenador, el Macbook Air, sin DVD. ¿Para qué queremos un DVD si tenemos iPods, discos duros virtuales, memoras flash de memoria infinita? Pues es verdad, resulta que no nos sirve para nada.
Pues sí, que no se extrañe nadie. Hace unos años Apple prescindió de aquellas disqueteras que casi servían para definir un ordenador. Hoy tengo amontonados en una estantería un montón de esos discos, normalmente negros. No he terminado de acostumbrarme al CD-Rom, DVD, al DVD de doble capa y creo que todos los que tengo amontonados por aquí y por allá van a ser sustituidos por discos duros multimedia. Tal vez toda mi colección quepa en uno solo o en un par de ellos. Mi estanterías servirán para contener nuevamente libros, estos nunca pasan de moda (de momento).
Al paso que vamos los españoles esto llegará un poquito más tarde, pero es mucho más cómodo descargarse una película de un videoclub virtual que tener que ir a la calle a alquilar y después a devolver -que eso sí que es engorroso-. Un día alquilaremos o compraremos nuestras películas, series o programas de televisión desde iTunes o algo similar y el soporte físico habrá muerto. Tendrán que cambiar unas cuantas mentes o serán atropelladas por los acontecimientos y la batalla por el DVD de alta definición habrá quedado en la historia tan lejana como las Termópilas.