Debate friki
Sunday, March 9th, 2008Por si alguno aún se lo sigue pensando a estas horas, lo mejor es darle un repasito al debate entre Rajoy y Zapatero, eso sí, con un toque friki.
Por si alguno aún se lo sigue pensando a estas horas, lo mejor es darle un repasito al debate entre Rajoy y Zapatero, eso sí, con un toque friki.
El escultor -Amadeo Ruiz Olmo- no había tenido en cuenta la condición de vencido del ángel díscolo para dulcificar su aspecto. Lucifer se representaba ennegrecido con un aspecto entre el de un animal y el de una persona, nada que ver con un ángel. Bercebú se retorcía a los pies del arcángel y parecía que sacaba las fuerzas de su propia rabia para mantener aquella tensión. La contorsión del cuerpo de demonio contrastaba con el hieratismo de la figura de San Miguel. Tan concentrado estaba el general del los ejércitos celestiales en el equilibrio de los platillos de su balanza que parecía haber vencido en la batalla casi sin despeinarse.
Cuando miraba al patrón alado de mi barrio pensaba que el Satanás se lo tenía merecido. Era malo, había desobedecido a Dios y lo peor de todo: “Nunca duerme y siempre está al acecho para que caigamos”, me contaban los mayores. Poco a poco también me fueron explicando que se pecaba de pensamiento, palabra, obra y omisión. Vamos, que lo de no pecar era bastante complicado y lo de ser un santo imposible.
En los primeros tiempos mis pecados se resumían en alguna mentira para conseguir más propinas de mis padres o justificar alguna pereza. Pero el tiempo pasó y cuando llegó mi adolescencia comprobé que, efectivamente, se pecaba de pensamiento, palabra, obra y omisión. Supe en mis carnes que el demonio nunca dormía e incitaba a la reincidencia. Yo me sentía atrapado en una espiral de pecado que me llevó tantas veces al confesionario que creo que he rezado padresnuestros para tres o cuatro generaciones de mi familia. Me propuse tantas veces y tan firmemente nunca más pecar que cada confesión se convirtió en calvario de angustia “¡Otra vez aquí y con lo mismo!”. Lo mío no tenía arreglo.
Creo que el presidente Zapatero debe sentir algo parecido a mi cuando vivía aquellos arrepentimientos. Haga lo que haga está atrapado y, lo que es peor, con la misma conciencia de culpa que yo experimentaba. Siempre hay un San Miguel que le recuerda las malas artes de Satán, bueno, en su caso una San Gil. La popular María San Gil afirmó hoy que el hecho de que Zapatero no hable de ETA demuestra que, “en la mente de Zapatero, ese mal llamado proceso de paz sigue estando presente”. Con esto entiendo que Zapatero para la popular es una presa fácil del demonio y que, como yo, peca de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Desde aquí mi solidaridad con Zapatero con el el que me identifico en esta cuestión. En alguna ocasión intenté dormir con las manos atadas. El demonio siempre está al acecho para hacernos caer en la trampa. La única solución, José Luis, es el paso del tiempo y cada vez, seguro, irás pecando menos. Ahora las únicas revistas que hay debajo de mi cama son las de Historia y Vida.
Os presento mi nuevo coche, un Clio de segunda mano, la vaca no daba pa más.