¡Estos clásicos! ¿Cuántos Sísifos viven entre nosotros?
Para refrescar la memoria:
Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio.
Y así hasta el día de hoy en el que algunos siguen empujando su propia piedra y cuando están a punto de poder descansar la dejan caer ladera abajo. ¡¿Cuánto debe pesar esa roca al final de la ladera para dejarla caer?! Pero lo cierto es que he sido testigo de como algunos la han empujado para empezar otra vez, porque algunos sólo se saben encontrar a si mismos si es empujando la roca. Cuando uno sólo sabe empujar piedras, seguramente, sólo debe empujar piedras.