Problemas con Simyo
Wednesday, February 27th, 2008Las compañías de telefonía tienen mala fama. A veces pensamos que más competencia supondrá una mejora en los servicios, pero no, las nuevas tienen los mismos vicios que las antiguas. Mejor dicho, siguen tratando al cliente con el mismo desprecio. Da igual que sea una compañía dominante o no, por alguna razón, en el mundo de las telecomunicaciones existe el vicio de despreciar a sus clientes. Es decir, su mala fama como sector la tienen merecida.
Todo esto viene porque mi último problema ha sido con la compañía Simyo, que hace lo mismo que todas las demás. Lo gracioso de Simyo es que además hace un “manifiesto” que es un supuesto compromiso con los clientes. Parecía que además de tarifas muy competitivas, Simyo ponía al cliente por delante al estilo de los viejos tenderos: “El cliente siempre tiene la razón”.
¿Por fin alguien que me comprende? No. Lamento ser tan claro.
Dicen en ese compromiso que no nos van a hacer perder el tiempo, bueno, pues para desmentir esto es aconsejable que alguien intente llamar al servicio de atención al cliente. Desvelaré el compromiso: te pasan con un contestador automático y es posible que el buzón esté lleno. Si tienes suerte y dejas los datos de contacto, es posible que Simyo nunca te devuelva la llamada y entonces te habrá pasado como a mi.

Si tienes la suerte de que te conteste un operador -tendrás que ser muy insistente- te engaña directamente: “La entrega de su equipo será para el día tal”. Evidentemente el día tal el equipo no está entregado.

La aparente transparencia de Simyo se convierte en la misma opacidad que caracteriza al sector. Mientras, con mi número portado, tengo que usar otro número y otra tarifa. Cada día de espera es más gasto y con mi oficio las llamadas no se pueden dejar para el día que a estos señores se les ocurra entregar el telefonito.
Conclusión: He portado el número, he perdido antigüedad, puntos, una buena tarifa… en otra compañía y la nueva me sigue tratando con la punta del pie, que es lo que más me duele. Afortunadamente no soy el único y ya se sabe que mal de muchos consuelo de tontos. Eduardo Collado ha tenido también problemas, los suyos con facturación y GPRS, pero la conclusión sobre la calidad del servicio de atención al cliente es la misma.
Así que todo sigue igual. A mi amiga Telefónica y Amena (ahora Orange) sumo ahora a mi nueva amiga Simyo, pero como estoy tan cansado de las anteriores, creo que nuestra relación va a ser cortita y no le voy a consentir ni una.

